Vivir, trabajar y resolver el día en el mismo edificio
El uso mixto no es una moda de diseño. Es una respuesta concreta a cómo se mueve la gente en Caracas, y en Skypark lo estamos llevando a 34 pisos.
Por Eduardo Milgram

Hay una pregunta que me hacen seguido cuando explico qué es Skypark. ¿Para qué mezclar viviendas, oficinas y comercio en una misma torre? La respuesta corta es que la ciudad ya funciona así, solo que con tráfico de por medio.
Piense en un día normal de cualquier caraqueño. Sale temprano a la oficina, almuerza en otro punto, pasa por la farmacia, recoge algo del mercado y vuelve a casa de noche. Cada una de esas paradas implica carro, cola y tiempo. El uso mixto lo que hace es comprimir ese recorrido. Baja en ascensor en vez de cruzar la ciudad.
En Skypark diseñamos 34 pisos en Las Mercedes pensando en ese recorrido completo. Niveles de comercio y servicios en la base, oficinas en el cuerpo medio, residencias arriba. Y la pasarela peatonal que conecta directo con el Tolón suma un centro comercial entero al ecosistema del edificio sin que nadie tenga que sacar el carro.
Esto no lo inventamos nosotros. Las grandes ciudades del mundo llevan décadas construyendo así, porque el suelo urbano es escaso y el tiempo de la gente vale. Lo que sí decidimos fue hacerlo con seriedad. Certificar el proyecto LEED Gold obliga a pensar la eficiencia energética, el agua y los materiales desde el plano, no como un agregado de mercadeo.
Hay un beneficio adicional del que se habla poco. Un edificio de uso mixto vive las 24 horas. Las oficinas le dan movimiento de día, el comercio en la tarde, las residencias de noche. Eso genera seguridad natural, mantiene los espacios comunes activos y le da valor a cada metro cuadrado porque nunca hay una zona muerta.
Para el inversionista el razonamiento es parecido. Un apartamento encima de una zona comercial consolidada, en el corazón de Las Mercedes, con conexión peatonal a un centro comercial, no depende de una sola variable para sostener su valor. Depende de un ecosistema completo.
Llevamos más de 30 años construyendo en Venezuela y algo hemos aprendido sobre lo que la gente de verdad usa. Los amenities espectaculares que nadie pisa existen en muchos proyectos. Nosotros preferimos apostar por lo que se usa todos los días, la panadería abajo, la oficina a diez pisos, la casa arriba.
Esa es la idea de la ciudad vertical. No una torre más alta, sino un pedazo de ciudad que funciona mejor.
Eduardo Milgram Azrak es director de Grupo Binian, desarrolladora con más de 30 años construyendo en Venezuela y Panamá.


